Éstas los clasifican o en Costes
Fijos y Variables
o en Costes
Directos e Indirectos.
Por Costes Fijos entendemos aquellos que se producen tan solo por estar la empresa en funcionamiento y que permanecen más o menos constantes durante todo el ejercicio económico. Suele ser el caso del alquiler del local, pues es independiente de las unidades producidas por la empresa. Trabaje o no, sea su mes de vacaciones o no, deberá pagar el alquiler al propietario del inmueble. Otro ejemplo son los sueldos de los trabajadores fijos de la empresa.
Los Costes
Variables cambian en función del nivel de
actividad, a más actividad más costes. Su importe dependerá del número de
unidades producidas y si no se realiza ninguna actividad, por ejemplo en
vacaciones, su coste será cero. Un ejemplo es la materia prima y el sueldo de
los empleados eventuales que contrata la empresa solo cuando hay pedidos que
preparar.
Los Costes Directos se identifican claramente en el producto que los ha motivado. El ejemplo más claro es el relacionado con las materias primas, los envases, los embalajes, o la mano de obra del taller. Son elementos que “identificamos” claramente en el producto.
Los Costes
Indirectos son los gastos que no se pueden
atribuir a ningún artículo en particular. Un ejemplo podría ser el alquiler de las oficinas, el
material de oficina, los comerciales o el personal del departamento contable.
(Extracto del "Manual Práctico de Economía de la Empresa" publicado en Amazon)

No hay comentarios:
Publicar un comentario